La vacuna contra el coronavirus (COVID-19) y el MMS
Últimamente nos han llegado muchas noticias negativas sobre las vacunas contra el coronavirus. Muchas personas tienen miedo. El artículo sostiene, sin aportar pruebas, que las vacunas de todos los fabricantes contienen nanografeno y cristales de magnetita.
El texto afirma que la industria farmacéutica añadiría nanografeno a las vacunas para aumentar un supuesto factor de transfección.
También afirma que una de las sustancias empleadas en esas vacunas sería material biológico procedente de células diploides de fetos abortados.
El artículo presenta esto como un problema ético y técnico, alegando que no habría suficiente materia prima para fabricar millones de vacunas, y pregunta cuál sería la solución técnica.
La explicación propuesta es que el nanografeno combinado con cristales de magnetita multiplicaría por miles la transfección usando una cantidad mínima de material biológico. El artículo vincula esa acusación con los beneficios económicos y el poder.
Asimismo, sostiene que el grafeno alteraría el equilibrio biofísico del organismo, provocaría acumulación de ferritina y explicaría un supuesto efecto magnético en el brazo de las personas vacunadas mediante un aumento extraordinario del hierro por molécula de ferritina.
Según el artículo, lo que muchas personas y científicos no entenderían es que el problema principal no sería tanto el grafeno como las proteínas de la espícula, y que el grafeno actuaría como amplificador.
El texto sostiene que el grafeno por sí solo sería relativamente inofensivo en cantidades tan pequeñas y que el organismo acabaría eliminándolo.
El artículo presenta las proteínas de la espícula como el verdadero enemigo y afirma que causarían problemas de concentración, fatiga, coagulación sanguínea e incluso la muerte.
Cómo afirma el artículo que funciona el MMS frente a la vacuna.
Cita casos supuestamente confirmados por médicos vinculados a COMUSAV y asegura que el MMS sería eficaz incluso en pacientes vacunados.
Sostiene que los pacientes anteriormente descritos como magnéticos se habrían recuperado, que sus síntomas habrían desaparecido y que ya no mostrarían un supuesto campo magnético anormal.
El texto también afirma que el MMS actuaría contra la variante Delta y otras variantes por ser un oxidante que, según el artículo, desnaturalizaría las proteínas y las volvería inofensivas.
Concluye que debe prestarse atención a difundir información sobre lo que presenta como la solución, y no solo sobre el problema.
Fuente: https://andreaskalcker.com/en/

